Thursday, February 28, 2019

Competencia, Corrupción y Bienestar

Aun en países desarrollados y con economía basadas en mercado, la importancia de las compras y adquisiciones públicas y gubernamentales, como porcentaje del PIB, asciende a las dos cifras –alrededor de un 10 y un 20% como en el caso español-.

Enrique González - negociosymercadeo.net (*)

Adicionalmente si se considera el elevado costo de oportunidad del uso de los recursos públicos en países en desarrollo, nuestras crisis fiscales, nuestros niveles de endeudamiento, los elevados costos sombra del levantamiento de dichos recursos y los efectos distorsionantes de los mecanismos de financiamiento de las compras públicas; dichas actividades resultan de impacto sustantivo sobre una economía nacional y el bienestar de sus ciudadanos.

Es así como ciertos organismos multilaterales –por ejemplo, la OECD-, ha venido desarrollando una serie de estudios, análisis y asomando recomendaciones de política pública y de mejora normativa, basados en principios de Transparencia, No Discriminación y Competencia, que coadyuven a mejorar la eficiencia en dichos procesos de compras públicas con directa incidencia en favor de los ciudadanos.

La mejora en el diseño de los mecanismos de licitación de las compras públicas, y el seguimiento de eventuales prácticas que lesionen al principio de la competencia en dichos procesos, constituyen un reto actual e incuestionablemente relevante para los países. Dicha labor, en lo que compete a resguardar el principio de competencia y el fundamento de mecanismos basados en mercado de las políticas públicas, involucra a las autoridades de competencia en su función tanto de Abogacía de la Competencia –por medio del análisis microeconómico de las normas referidas a las licitaciones de compras públicas y en las sugerencias de mejora de diseño- como de policía administrativa para vigilar, disuadir y sancionar prácticas anticompetitivas tipo Bid Rigging.

Garantizar la rivalidad y la “competencia por el mercado” en los procesos de compras gubernamentales redunda en la transferencia de menores precios y calidad de bienes y servicios en favor de los consumidores finales, así como menores cargas impositivas producto de una mejor calidad del gasto.

Por su parte, la transparencia, así como reglas claras y eficientes para dichos procesos de licitación de las compras públicas, no sólo fomentan la competencia por el mercado, sino que dificultan acciones de corrupción relacionadas con dichas actuaciones públicas.

Este tipo de labores deben formar parte, con prioridad elevada, de la agenda de política económica y legislativa de países como Somalia, Sudan, Burundi y Venezuela, con la vista puesta en el mejor uso de los escasos recursos públicos ante la abrumadora cantidad de falencias y necesidades de la población de tales países.

Dichos principios de eficiencia y competencia, así como la necesidad de desarrollar una línea pública de trabajo y análisis aplica de igual manera respecto al diseño de procuras de servicios públicos, los procesos de privatizaciones, y la gestión de empresas públicas.

Se requiere desarrollar una agenda de trabajo y análisis –lo cual en lo personal hemos iniciado-, para desarrollar una lista de políticas microeconómicas, de cuyo desarrollo profundo, contando con el compromiso político y con el liderazgo adecuado, dependerá gran parte de los esquemas de incentivos derivados de las políticas públicas y legislativas a futuro que terminarán determinando un verdadero inicio de recuperación del país.

(*) Autor: Economista UCV. Master in Competition and Market Regulation, Universidad Pompeu Fabra. Master en Economía Industrial, Universidad Carlos III de Madrid. Postgraduate Diploma in Economics for Competition Law, Kings College London. Maestría en Derecho y Economía, Universidad Torcuato Di Tella. Especialización en Economía de los Sectores Telecomunicaciones, Energía, Transporte, Farmacéutico, Agua y Banca, Universidad Carlos III de Madrid y Universidad Pompeu Fabra.

Monday, February 18, 2019

Tarifas y Neutralidad de la Red bajo un régimen totalitario

El sector telecomunicaciones en Venezuela ha sido una víctima de las tantas de un Gobierno usurpador que lejos de administrar un proyecto de país, evidente y notoriamente terminó siendo simplemente un proyecto de dominación, de poder y expoliación.

Autor: Enrique González (*) - NyM

Mientras en el mundo existen numerosos países cuyas instancias regulatorias del Estado debaten sobre la definición y el alcance de un eventual tutelaje de la Neutralidad de la Red, en Venezuela el propio Gobierno es quien la viola.

En países con instituciones más robustas y con definiciones claras sobre el tutelaje de bienestar social, por ejemplo, la política de defensa de la competencia vela porque un operador convergente e integrado no discrimine a eventuales competidores proveedores de contenido bajo un ambiente IP.

Más allá, a escala mundial existe el debate si, ante la relevancia y el valor que el contenido premium posee para los usuarios y la perdida de valor de las plataformas de infraestructura en sí mismas para los usuarios, tutelar la Neutralidad de la Red implicaría dificultar el poder de negociación de los propietarios de infraestructura para negociar con los proveedores de contenido bajo ambiente IP para recuperar recursos que permitan financiar el sostenimiento y la expansión de la red y la plataforma sobre la cual se intermedia dichos contenidos premium.

Años luz alejados de este tipo de discusiones que tienen por trasfondo tutelar el bienestar social de los usuarios de los servicios de telecomunicaciones y audiovisuales, en Venezuela, el propio Gobierno por medio del operador de propiedad del Estado, CANTV, violenta la Neutralidad de la Red con propósitos simplemente de censura al contenido, a las aplicaciones y servicios audiovisuales OTT.

Por otra parte, en materia tarifaria en Venezuela, a pesar de las disposiciones legales referidas al régimen tarifario de los servicios de telecomunicaciones no considerados básicos ni servicios universales, la SUNDDE ha ordenado ajustes de tarifas a una serie de empresas proveedoras del servicio de televisión por suscripción. Con anterioridad paralizaciones en los ajustes tarifarios y rezagos en la “venia” por parte del regulador sectorial para sus ajustes, han comprometido la prestación del servicio en un sector cuyo dinamismo exige libertad en múltiples alternativas de Tarificación ampliamente aplicadas a nivel mundial. Lo anterior a pesar de resultar servicios ofertados en régimen de concurrencia y libertad tarifaria, distintos al caso de un monopolio natural.

El populismo en materia de congelamiento de hecho de las tarifas desconoce la necesidad de una corresponsabilidad tarifaria por parte de los usuarios, lo que atentaría en contra de la calidad y la propia sostenibilidad de los servicios en el sector de telecomunicaciones (Ver boletín pdf en paisdepropietarios.org).

La pérdida de poder de compra del bolívar no puede siquiera ser detenido por medio del congelamiento de las tarifas de los servicios en el sector de las telecomunicaciones en un país con hiperinflación. Dichas políticas no contribuyen sino al proceso de deterioro de la infraestructura de servicios de red en el país. Requerimos una gestión de Gobierno responsable con el interés económico general, que entienda que existen instrumentos de política idóneo para tutelar tanto a la eficiencia económica como a la equidad, actuando sobre sus causas y determinantes y no sobre consecuencias.

(*) Economista UCV. Master en Economía Industrial, Universidad Carlos III de Madrid. Master in Competition and Market Regulation, Universidad Pompeu Fabra. Postgraduate Diploma in Economics for Competition Law, Kings College London. Maestría en Derecho y Economía, Universidad Torcuato Di Tella. Especialización en Economía de los Sectores Energía, Telecomunicaciones, Farmacéutico, Transporte, Agua y Banca, Universidad Carlos III de Madrid, Universidad Pompeu Fabra.

Saturday, February 16, 2019

La Unión Europea, gran beneficiada de la guerra comercial entre China y EE. UU.

La UNCTAD advierte que los aranceles impuestos mutuamente por Estados Unidos y China tendrán repercusiones significativas en el comercio internacional.
Los aranceles bilaterales entre China y Estados Unidos están alterando la competitividad mundial en beneficio de las empresas que operan en países que no están directamente afectados por esas tarifas, entre ellos los de la Unión Europea, Japón, México y Canadá.

Autor: PMA/Enrique Pulido - news.un.org

Los aranceles que se impusieron mutuamente Estados Unidos y China el año pasado, provocando una guerra comercial entre ambas naciones, tendrán un “efecto principalmente distorsionador” en el comercio internacional, concluye un nuevo estudio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo presentado este lunes en Ginebra.

“Debido al tamaño de sus economías, los aranceles impuestos por Estados Unidos y China tendrán inevitablemente repercusiones significativas en el comercio internacional", destacó la responsable de la división de comercio internacional de la UNCTAD, Pamela Coke-Hamilton.

Asimismo, indicó que el comercio bilateral entre ambas potencias económicas verá reducido su volumen “y será sustituido por el comercio procedente de otros países".

El informe considera que empresas de terceros países absorberán alrededor del 82% de los 250.000 millones de dólares en exportaciones chinas sujetas a aranceles estadounidenses, que un 12% continuará en manos de empresas chinas y que alrededor del 6% llegarán a suelo norteamericano.

Por el contrario, también estima que las compañías de otros países captarán el 85% de los 110.000 millones de dólares en exportaciones estadounidenses expuestas a aranceles chinos, las empresas de EE.UU. retendrán menos del 10%, mientras que las firmas chinas captarán sólo alrededor del 5%.

De acuerdo con los datos de la UNCTAD, los resultados se producirán en diversos sectores que van desde la maquinaria a productos derivados de la madera, y muebles, equipos de comunicación, productos químicos e instrumentos de precisión.

La Unión Europea, la gran beneficiada

La razón para que se produzca este fenómeno es simple, apunta la Conferencia: los aranceles bilaterales alteran la competitividad mundial en beneficio de las empresas que operan en países que no están directamente afectados por ellos.

Los principales beneficiados de esta situación serán las economías más competitivas como la de la Unión Europea que probablemente absorberá unos 70.000 millones de dólares del comercio bilateral entre EE.UU. y China (50.000 millones de dólares de las exportaciones chinas a los Estados Unidos y 20.000 millones de dólares de los envíos estadounidenses a China).

Japón, México y Canadá serán otros de los países beneficiados ya que cada uno de ellos captarán más de 20.000 millones de dólares.

Así, por ejemplo, los casi 27.000 millones de dólares que podría llegar a recaudar México representan alrededor de un 6% de sus exportaciones totales.

Un buen negocio, pero con riesgos

No obstante, el estudio también desataca que este escenario puede provocar tendencias negativas en los países más beneficiados por esta lucha comercial.

Un ejemplo de esta situación se produce con los aranceles chinos sobre la soja estadounidense que han provocado efectos distorsionadores en el comercio de varios países exportadores, como Brasil, que se convirtió en el principal proveedor de soja del país asiático.

Así, los productores brasileños se mostraron reticentes a realizar inversiones que podrían carecer de rentabilidad si se revocan los aranceles, ya que el tamaño y la duración de éstos no está clara.

El impacto en los países pobres

Otras preocupaciones añadidas son el impacto que las disputas comerciales puedan ocasionar en la economía mundial y que más países se unan a la contienda provocando una escalada de políticas proteccionistas a nivel mundial.  

La UNCTAD destacó la importancia de contar con un buen funcionamiento del sistema de comercio multilateral global que sea “capaz de desactivar los impulsos proteccionistas y mantener el acceso de los países más pobres a los mercados”, ya que las políticas proteccionistas suelen ser las que más les perjudican.

Finalmente, también preocupa un posible efecto dominó que llegue a afectar a países y sectores involucrados en esta contienda.

Por ejemplo, el informe destaca la probabilidad de que el alto volumen de exportaciones chinas afectadas por aranceles estadounidenses sea el que más afecte a las cadenas de valor de Asia oriental, ya que la UNCTAD estima que podrían contraerse en unos 160.000 millones de dólares.

Las actuales tensiones comerciales alcanzaron su punto de máxima tensión a principios de 2018, cuando China y Estados Unidos se impusieron mutuamente aranceles por valor de 50.000 millones de dólares.

La confrontación se intensificó rápidamente, y en septiembre Estados Unidos impuso un incremento de un 10% en aranceles a las exportaciones chinas por un valor de unos 200.000 millones de dólares.

De inmediato, China respondió aplicando aranceles sobre las importaciones procedentes de los Estados Unidos por un valor de 60.000 millones de dólares.

El acuerdo alcanzado entre ambas partes el pasado mes de diciembre congeló hasta el 1 de marzo de 2019 el aumento previsto inicialmente por el cual los aranceles debían aumentar del 10 % al 25% a inicios de 2019.

Artículo original en news.un.org.

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